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¿Qué son las displasias o lesiones pre-cancerosas?

La displasia cervical es una condición precancerosa en la que el crecimiento celular anormal se produce en el revestimiento de la superficie del cuello del útero, la abertura entre el útero y la vagina. Fuertemente asociado con el virus del papiloma humano de transmisión sexual (VPH), la displasia cervical es más común en mujeres menores de 30 años, pero puede aparecer a cualquier edad.

La displasia es un término utilizado en patología para referirse a una anormalidad del aspecto de las células debido a alteraciones en el proceso de maduración de las mismas. Esto por lo general consiste en una expansión de células inmaduras, con la correspondiente disminución en el número y ubicación de las células maduras. La displasia es con frecuencia indicativa de un proceso neoplásico temprano. Por lo tanto la displasia es un cambio preneoplásico o precanceroso.

El virus del papiloma humano, también conocido como VPH, es un virus del cual existen más de 120 tipos; siendo el responsable de ocasionar las verrugas genitales también llamadas papilomas, así como las lesiones precancerosas que se presentan en el cuello de la matriz (cérvix) y del cáncer cervico-uterino.

Esta es una enfermedad considerada como de transmisión sexual ya que un alto porcentaje de contagio es a través de las relaciones sexuales, presentándose con mayor frecuencia en pacientes que se encuentran entre los 20 y 40 años de edad.

Displasia es la alteración de las células cervicales relacionada con infección con el VPH tipo 16, 18, 31 y 45, existiendo tres grados de severidad la cual en ocasiones suele ser progresiva hasta transformarse en un cáncer cervico-uterino; en un periodo de 5 a 10 años.

PRUEBAS DE DETECCIÓN CLÍNICAS

Estos son una serie de estudios que realizamos en consultorio y los cuales son complementarios entre sí para lograr un mejor diagnóstico, siendo recomendable su realización en el siguiente orden:

- Citología cervical (Papanicolaou).

- Colposcopía.

- Biopsia.

OPCIONES DE TRATAMIENTO

El tratamiento médico se recomienda únicamente para lesiones de bajo grado y consiste en medidas higiénicas de alimentación y ejercicio así como vigilancia con Papanicolaou y colposcopía cada tres meses para observar modificaciones de la lesión, la cual puede llegar a desaparecer.

Dentro del tratamiento quirúrgico se emplean tres técnicas que se realizan directamente en el cuello de la matriz que son Crioterapia (a base congelación), electrocirugía (corte realizado por medio de electricidad) y láser.

Teniendo cada uno de ellos sus indicaciones precisas de acuerdo a cada paciente y el tipo de lesión que presente.

Afortunadamente se cuenta actualmente con un esquema de vacunación para prevenir la infección por el virus del papiloma humano contra los tipos de VPH 6, 11, 16 y 18 que son los que predominan.